BIENVENIDOS

Fue una mujer profética, una persona con vivencia fuerte de Dios y con misión divina para comunicar a los hombres esta vivencia a lo largo de su vida. Sobre todo su mirada irradiaba pureza y profundidad.

Como propagandista de Acción Católica, despertó por todas partes verdaderas oleadas de entusiasmo en la fe. Teresa (centro), Julieta Elipe (derecha) y su hermana Montserrat (izquierda).

Cuando Teresa llegó a Olmedo el 24 de julio de 1951, no podía sospechar lo que iba a significar Olmedo en su vida.

La imantación hacia una vida puramente contemplativa se hizo en su alma un grito vivo de Dios. (Campanario de Olmedo)

Las mejores páginas de la amistad, fueron escritas por Madre Teresa con su propia vida. Era esencial y sencillamente amiga.

"Dios quiere la fundación como testimonio de valores absolutos, como grito de eternidad en el tiempo." En la foto está Madre Teresa (derecha), con Sor Teresa de Jesús Marco (izquierda), Vicaria de la primera fundación en Puerto Rico.

"Mi vocación es perderme en el abismo infinito de Dios, perderme por el silencio, por el amor, por los deseos, por la soledad..." (Claustro del Monasterio en Olmedo)

Madre Teresa con Sor Esperanza del Amor, su subpriora y enfermera constante, abnegada, y testigo excepcional de su vivir y morir de amor. Madre Esperanza fue la sucesora fiel que continuó el carisma fundacional.