MADRE TERESA MARIA ORTEGA

Madre Teresa María de Jesús Ortega nació en Puente-Caldelas (Pontevedra), España, el 25 de diciembre de 1917. En su infancia vivió en Teruel hasta los años de la guerra civil española. Desde Teruel fue llevada prisionera con su familia a Segorbe y más tarde a la cárcel de Valencia.

Terminada la Guerra, cursa sus estudios de Bachiller en Valencia, iniciando la Carrera de Filosofía y Letras, que terminará en Zaragoza, donde recibió la licenciatura el 13 de mayo de 1946.

Trabajó intensamente en el Apostolado de Acción Católica hasta el 8 de diciembre de 1955, en que decidió su marcha a la clausura del Monasterio Jerónimo de Santa Paula de Sevilla, para mejor dar su vida a Dios en el más completo anonimato.

El 19 de octubre de 1957 fue trasladada al Monasterio dominicano de Olmedo, con permiso de sus superiores y de la Santa Sede, atendida la misión providencial marcada por Dios para ella en ese Monasterio, donde vivirá siendo Priora desde el 7 de febrero de 1961 hasta su muerte el 20 de agosto de 1972. En estos años dejó en el Monasterio un ferviente espíritu dominicano y eclesial, iniciando una etapa fundacional de nuevos Monasterios en tierras misioneras.

La síntesis del espíritu que dejó sembrado en sus Monasterios de "Madre de Dios" fue: SILENCIO Y EVANGELIO.

Obras De La Madre Teresa María De Jesús Ortega

TRIGO DE SU ERA. (Edibesa). 2da edición. Traducido al portugués, y en fascículos, al coreano y al francés.

SEDIENTA DE EUCARISTÍA. (Edibesa). 2da edición.

ORANDO ENTRE LLAMAS. (Edibesa).

HISTORIA DE UN SÍ. 3a edición. Traducido al italiano y al chino.

QUÉ DIJO DIOS AL VOLVER. 2da edición.

SÍ A NUESTROS COMPROMISOS. 2da edición. Traducido al inglés; Guadalajara, 1973; 128 pp.

SÍ DIOS. 2da edición; Guadalajara, 1973; 252 pp.

ASOMADAS DE LUZ.

SU AMOR A LA IGLESIA.

CANTO RODADO*. Síntesis biográfica de M. Teresa María. Autor: D. Baldomero Jiménez Duque. Traducido al chino y al coreano.


*Se llamó "Canto Rodado" a una expresión del espíritu que orienta y marca la vida de Teresa, allá por los años 1948 en adelante, y que para siempre fue como la impronta de su alma toda de Dios en espíritu de Iglesia.

Ser un "Canto Rodado" venía a ser como una piedra de cualquier tamaño y categoría, de esas que ruedan por cualquier camino, y van a parar a cualquier ribazo; a las que se empuja con el pie y se las mueve del sitio que ni siquiera les pertenecía; que ruedan y siguen rodando fácilmente movidas por el mismo viento de la carretera; que cualquiera la puede tomar, para usarla como convenga; precisamente porque no es de nadie, para ser de todos...y porque “su sitio es no tener sitio..."

Estilo de vida, de espiritualidad profundamente evangélica; de total abandono en la Providencia.